La directora gerente Kristalina Georgieva celebró el alto el fuego provisional y la reapertura del estrecho de Ormuz, aunque alertó que el abastecimiento en el Golfo tardará por los daños en infraestructura.

El Fondo Monetario Internacional advirtió este lunes que la economía mundial resiste por ahora el impacto de la guerra entre Estados Unidos e Irán, pero que los riesgos siguen siendo elevados y que el suministro energético tardará en recuperarse pese al alto el fuego anunciado el domingo. La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, publicó una nota en el sitio web del Fondo en la que celebró el acuerdo de paz provisional alcanzado por Washington y Teherán, que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, cerrado durante más de tres meses.

Georgieva precisó que los precios de las materias primas, la inflación y las condiciones financieras se han visto afectados por el conflicto, “pero no de maneras que señalen todavía una desaceleración global”. El organismo con sede en Washington actualizará el 8 de julio su informe Perspectivas de la Economía Mundial.

El conflicto se inició a finales de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, y escaló hasta convertirse en una guerra regional más amplia que causó miles de muertos, paralizó los mercados energéticos y avivó los temores de recesión global. El acuerdo marco alcanzado el domingo representa el avance más significativo hacia la resolución de las hostilidades, aunque sus detalles completos aún no se han divulgado.

El pacto podría depender, según se indicó, de un cese de las hostilidades en el Líbano, y pospone las negociaciones sobre el programa nuclear iraní, lo que mantiene intactos varios riesgos para las perspectivas económicas. “Cuanto antes se resuelva, mejor, sobre todo porque el suministro tardará en recuperarse dado el importante daño a la infraestructura” en el Golfo, escribió Georgieva.

Los precios del crudo se ubican un 30% por encima de los niveles previos a la guerra, aunque han cedido desde los máximos registrados durante el conflicto. Tras el anuncio del acuerdo, el barril de WTI y el Brent cayeron más de un 5% en la jornada del lunes, mientras que los bonos soberanos de mercados emergentes —especialmente los de países importadores de energía— registraron ganancias.

Los mercados financieros han mostrado resiliencia: los rendimientos de los bonos de gobierno subieron de forma considerable desde el inicio de la guerra, pero los activos de riesgo repuntaron impulsados por resultados empresariales sólidos. El FMI señaló que hay “escasa evidencia de una huida generalizada hacia activos seguros” y que las condiciones financieras globales siguen siendo, en términos históricos, acomodaticias.

Georgieva subrayó que los dos principales motores de la economía mundial, Estados Unidos y China, exhiben un “sólido dinamismo”. En el caso chino, el país logró amortiguar parte del choque energético recurriendo a sus amplias reservas de petróleo, lo que también alivió presiones de demanda en Asia. El aumento de la producción y el uso de refinerías fuera del Golfo contribuyó a contener el alza del crudo, aunque no fue suficiente para compensar el impacto total.

La inversión en inteligencia artificial y centros de datos se identificó como otro factor de sostén. Estados Unidos se beneficia de este ciclo tecnológico global, al igual que las economías asiáticas con mayor peso exportador en tecnología. La mayoría de los países, no obstante, aún no percibe el impacto de esa tecnología en productividad y crecimiento, lo que genera, según el FMI, preocupación por una mayor divergencia económica entre naciones.

Gráfico de barras horizontal que ilustra las revisiones acumuladas del crecimiento del PIB entre 2026 y 2027, mostrando impactos negativos en economías por tipo.Esta infografía muestra las revisiones acumuladas del crecimiento del PIB entre 2026 y 2027, destacando el mayor impacto negativo en importadores de energía y regiones afectadas por conflictos, como Oriente Medio y Norte de África. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las naciones exportadoras de crudo del Golfo, directamente afectadas por el conflicto, enfrentan “fuertes revisiones a la baja del crecimiento este año”, con contracciones en cinco de los ocho países de la región, según Georgieva, quien no los identificó por nombre. Europa, con alta dependencia de petróleo y gas importados, también acusa el peso de los precios energéticos elevados, con presión inflacionaria que llevó al Banco Central Europeo (BCE) a elevar recientemente las tasas de interés.

Las economías emergentes de Asia registran un alza del 40% en los precios minoristas de la gasolina desde el inicio de la guerra. A ese golpe se suman el aumento de los rendimientos de bonos soberanos, la depreciación de monedas y las salidas de capitales, factores que han amplificado el impacto del choque energético en esas economías.

El FMI identificó a África como la región donde el impacto es “más conspicuo”. Los países del continente que dependen en gran medida de importaciones enfrentan un deterioro de sus balanzas externas, mayores presiones presupuestarias y crecientes necesidades de financiamiento. Etiopía, Malaui y Zambia han gestionado desabastecimientos de combustible, mientras que en Lesoto, Ruanda y Tanzania los precios de la gasolina subieron aproximadamente un 50% desde el inicio del conflicto.

El alza de la energía también encareció los fertilizantes y los alimentos, agravando los riesgos de inseguridad alimentaria. El FMI advirtió que, si las interrupciones se prolongan, los agricultores de muchos países de bajos ingresos podrían verse en dificultades, lo que a su vez podría alimentar la inflación durante meses.

En abril, el Fondo había proyectado que hasta una docena de países podrían solicitar asistencia financiera por hasta USD 50.000 millones. Georgieva señaló que, hasta ahora, la mayoría de los gobiernos miembro ha pedido orientación en materia de políticas más que rescates en efectivo.

International Monetary Fund (IMF) Managing Director Kristalina Georgieva delivers remarks on the global economy, ahead of the IMF/World Bank Spring Meetings, at the IMF headquarters in Washington, D.C., U.S., April 17, 2025. REUTERS/Leah MillisInternational Monetary Fund (IMF) Managing Director Kristalina Georgieva delivers remarks on the global economy, ahead of the IMF/World Bank Spring Meetings, at the IMF headquarters in Washington, D.C., U.S., April 17, 2025. REUTERS/Leah Millis

El organismo trabaja con varios países para ajustar programas de préstamo existentes o iniciar nuevos: Gambia solicitó una ampliación y extensión de su programa; Burkina Faso alcanzó un acuerdo a nivel técnico para aumentar el financiamiento; Etiopía busca adelantar desembolsos a este año; Malaui inició conversaciones para un nuevo programa; y Bangladés también solicitó uno nuevo. En abril, el escenario adverso intermedio del Fondo proyectaba una desaceleración del crecimiento mundial al 2,5% en 2026 y una inflación general del 5,4%, aunque los últimos comentarios de Georgieva sugieren que el organismo podría retornar a su escenario de referencia, que asumía una guerra de corta duración y proyectaba un crecimiento del 3,1% para 2026.

(Con información de AFP, Bloomberg y Reuters)