La captura de Alejandro Arias Monge, conocido como «Diablo», considerado durante años el fugitivo más buscado de Costa Rica y señalado como presunto líder de una organización criminal transnacional, fue confirmada este viernes por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) tras un amplio operativo desarrollado en San Bernardino de Sarapiquí, provincia de Heredia.

Un operativo de alto riesgo

De acuerdo con la información oficial y la cobertura de diversos medios, la detención ocurrió durante la madrugada del 24 de julio tras un enfrentamiento armado que se prolongó aproximadamente una hora.

El intercambio de disparos dejó cinco agentes del OIJ heridos, pertenecientes al Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT). Diversas fuentes indican que dos de ellos permanecían en condición crítica al momento de las primeras informaciones públicas.

Durante el operativo también fueron detenidos otros presuntos integrantes de la estructura criminal y las autoridades decomisaron armas, dinero en efectivo y equipos utilizados para vigilancia.

¿Quién es Alejandro Arias Monge?

Arias Monge, de 41 años, era considerado por las autoridades costarricenses como el principal objetivo del país en materia de crimen organizado.

Según el OIJ y autoridades estadounidenses, es señalado como presunto líder de una organización dedicada a:

  • narcotráfico internacional;
  • homicidios y sicariato;
  • legitimación (lavado) de capitales;
  • robo y otras actividades delictivas.

Las autoridades costarricenses le atribuyen una influencia significativa en la violencia asociada a disputas entre organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, especialmente en el Caribe norte del país.

Una búsqueda de más de una década

Diversos medios coinciden en que Arias Monge permaneció prófugo durante aproximadamente diez años, convirtiéndose en una de las búsquedas policiales más prolongadas y prioritarias de Costa Rica.

Las investigaciones lo ubicaban operando principalmente en zonas como:

  • Pococí;
  • Guácimo;
  • Sarapiquí;
  • San Carlos.

Las autoridades sostienen que dirigía una estructura con capacidad para operar en varios puntos del país y con conexiones internacionales.

Interés de Estados Unidos

La captura también tenía relevancia internacional.

La Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos mantenía una recompensa de 500.000 dólares por información que condujera a la captura o procesamiento judicial de Arias Monge, quien además enfrenta acusaciones relacionadas con narcotráfico en territorio estadounidense.

Tras conocerse la noticia, la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica felicitó públicamente a las autoridades costarricenses por el operativo y destacó la cooperación bilateral contra el crimen organizado.

Reacción de las autoridades

Según la información difundida este viernes:

  • el OIJ calificó la captura como una de las operaciones más importantes de los últimos años;
  • la Presidencia de Costa Rica aseguró que mantener bajo estricta custodia al detenido será una prioridad;
  • el Poder Judicial señaló que el caso evidencia la necesidad de fortalecer la capacidad institucional frente al crimen organizado.

Posible extradición

Diversos reportes indican que Estados Unidos mantiene interés en solicitar su extradición debido a investigaciones relacionadas con narcotráfico.

Sin embargo, hasta el momento de las publicaciones consultadas no se informó que la extradición hubiera sido ejecutada; únicamente se indicó que el proceso correspondiente podría avanzar conforme a los procedimientos judiciales aplicables.

Contexto

La captura ocurre en un momento en que Costa Rica enfrenta un incremento de la violencia vinculada al narcotráfico y a disputas entre organizaciones criminales por rutas utilizadas para enviar droga hacia Norteamérica y Europa.

Analistas y autoridades han señalado que estas disputas han contribuido al aumento de los homicidios registrados en el país durante los últimos años.

Lo que aún no ha sido confirmado

Hasta la información publicada el 24 de julio de 2026, no puede confirmarse:

  • la lista completa de cargos que serán presentados tras su captura;
  • la fecha de una eventual audiencia de extradición;
  • el estado definitivo de salud de todos los agentes heridos;
  • el inventario oficial completo de las evidencias decomisadas.

Estos aspectos continúan sujetos a información oficial de las autoridades judiciales costarricenses.