El alcalde de Stavelot, Fabien Legros, declaró a los medios presentes que las víctimas fueron dos personas con “heridas en los tímpanos” y una tercera que recibió un “pequeño proyectil en la pierna”.
La explosión registrada el miércoles junto al parque de atracciones Plopsaland Ardennes, en la localidad valona de Stavelot (sur de Bélgica), que causó tres heridos leves, fue causada por un obús de fósforo blanco de la Segunda Guerra Mundial, según informaron medios locales belgas.
El artefacto, hallado en la orilla del río Amblève, junto a la cascada de Coo, llevaba inactivo al menos 80 años. El alcalde de Stavelot, Fabien Legros, declaró a los medios presentes que las víctimas fueron dos personas con “heridas en los tímpanos” y una tercera que recibió un “pequeño proyectil en la pierna”. Según un comunicado del Ayuntamiento, la policía acordonó la zona y se desplazó al lugar para examinar la situación y retirar los restos del artefacto.
El teniente coronel Francis Halleux, jefe de cuerpo del servicio de desminado de la Defensa belga (SEDEE/DOVO), explicó a RTL Info que la munición, al no estar ya sumergida sino depositada en la orilla, pudo haber visto su carga expuesta al oxígeno del aire tras el deterioro de la carcasa, lo que explicaría la reacción química y la posterior explosión.

Por su parte, la dirección de Plopsaland Ardennes precisó que los heridos, atendidos ‘in situ’, eran dos visitantes y un miembro del personal, y aseguró que “no hay peligro para los visitantes”, por lo que el parque permaneció abierto con normalidad.
Un testigo describió el estruendo al diario valón L’Avenir como el de un gran cohete de fuegos artificiales, seguido de una densa columna de humo. En promedio, SEDEE/DOVO neutraliza cada año más de 200 toneladas de munición, la mayoría de ellas vestigios de las dos guerras mundiales, según datos de ese organismo.
El artefacto estaba en la orilla del río Amblève, junto al parque de atracciones y cerca de las cascadas de Coo, según informó el diario valón L’Avenir. La zona fue evacuada y acordonada de inmediato tras la detonación. Un testigo describió el estallido al diario como el de un fuerte petardo, seguido por una gran columna de humo. Después se confirmó que se trató de una vieja bomba de guerra.
El parque siguió abierto tras la explosión
Plopsaland informó que los tres afectados recibieron atención en el lugar. La empresa sostuvo que el área impactada quedó aislada de inmediato y afirmó que “no hay peligro para nuestros visitantes”.
La explosión ocurrió cerca del parque, pero la instalación no cerró sus puertas. El servicio de desactivación de explosivos Dovo acudió al lugar.

El alcalde precisó el tipo de heridas
El alcalde de Stavelot, Fabien Legros, dijo a la publicación que dos personas se quejaron de los tímpanos. La tercera sufrió el impacto de un pequeño proyectil en la pierna.El artefacto explotó en la ribera del Amblève, el río que discurre junto al parque de atracciones.
(Con información de EFE)


