La iniciativa plantea retomar la redacción inicial del plan, anular dos cambios aprobados en diciembre de 2025 y febrero de 2026, y abrir un período de consultas institucionales antes de reanudar el debate.

La bancada de Pueblo Soberano impulsa una modificación que restablecería la versión original del proyecto de jornadas 4×3. Esta decisión supondría dejar sin efecto dos reformas aprobadas en los últimos meses, y generaría una pausa en el trámite legislativo mientras el nuevo texto pasa a consulta institucional.

Entre las reformas que se busca revertir figura la posibilidad, introducida en diciembre de 2025, de que cada trabajador decida individualmente si acepta laborar bajo una jornada de 12 horas. Esta cláusula sería eliminada a partir de una solicitud presentada por cámaras empresariales.

De acuerdo con CR Hoy, otra de las modificaciones que el oficialismo pretende retirar corresponde a la reforma aprobada en febrero de 2026. Esta última había establecido que los excedentes que surgieran después de las liquidaciones anuales del seguro de riesgos del trabajo —administrado por el Instituto Nacional de Seguros— fueran destinados a una reserva de reparto para financiar programas y proyectos del Consejo de Salud Ocupacional.

El proyecto conservaría su estructura principal: cuatro días seguidos de trabajo por tres de descanso. Para la jornada nocturna, la proporción sería de tres días laborados y cuatro de reposo. El texto original prevé una jornada excepcional de hasta 12 horas diarias, pero solo para sectores concretos como la manufactura tecnificada, la industria de implementos médicos, los servicios de apoyo y los servicios corporativos con operaciones en diferentes zonas horarias.

Condiciones para aplicar la jornada excepcional

La propuesta mantiene beneficios económicos adicionales para quienes trabajen en la modalidad extendida. Se estipula un pago adicional del 17% en turnos diurnos o mixtos y del 25.5% en las jornadas nocturnas. Además, el texto contempla 90 minutos diarios para alimentación y descanso, que se computan como tiempo efectivo de trabajo.

La propuesta eliminaría la cláusula aprobada en diciembre de 2025 que permitía a cada trabajador aceptar de forma individual una jornada de 12 horas. (AP Foto/Elise Amendola, Archivo)La propuesta eliminaría la cláusula aprobada en diciembre de 2025 que permitía a cada trabajador aceptar de forma individual una jornada de 12 horas. (AP Foto/Elise Amendola, Archivo)

El cambio de jornada tendría que ser voluntario y formalizarse por escrito. El empleador no podría imponer la modalidad ni tomar represalias contra quienes rechacen la modificación. El esquema no podrá aplicarse en actividades pesadas, peligrosas o insalubres, ni en el caso de menores de edad, mujeres embarazadas o personas que se encuentren en período de lactancia.

Según CR Hoy, la normativa también obliga a las empresas que implementen la jornada excepcional a adoptar medidas para prevenir la fatiga laboral y a realizar controles de salud ocupacional. Cuando el horario impida el uso del transporte público regular, el empleador deberá facilitar el traslado de los trabajadores.

Procedimiento y consultas institucionales

Las empresas que deseen implementar la jornada excepcional deberán presentar estudios técnicos ante la Dirección Nacional de Inspección del Trabajo. Solo podrán aplicar el modelo si obtienen la aprobación de la entidad, que verificará el cumplimiento de todas las condiciones estipuladas por la normativa.

En caso de que el Plenario apruebe la moción de texto sustitutivo, el análisis del proyecto quedará suspendido de manera temporal. El nuevo texto deberá remitirse a consulta de instituciones públicas antes de volver al trámite legislativo.

Personas trabajando en la oficina (Adobe Stock)El oficialismo también busca revertir la reforma de febrero de 2026 sobre los excedentes del seguro de riesgos del trabajo administrado por el Instituto Nacional de Seguros. (Adobe Stock)

El procedimiento de consulta puede extenderse hasta ocho días hábiles, con posibilidad de prórroga. Durante este tiempo, la vía rápida para el tratamiento legislativo quedaría pausada y los diputados continuarían con otros expedientes incluidos en la agenda del Plenario.

Al finalizar el período de consultas, el proyecto regresaría al Congreso para la reanudación del debate legislativo.