La ministra de Deportes francésa se zambulló en el río para demostrar que es seguro, a pesar de que nadar en él es ilegal desde hace más de un siglo.

«Cada vez que conozco a alguien, le preocupa que vaya a nadar en el Sena«, dice Léonie Périault, triatleta francesa que ganó una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

París se ha gastado 1400 millones de euros en intentar disipar esos temores, construyendo una gigantesca bañera subterránea para almacenar las aguas residuales y que no vayan a parar al Sena. Desde hace más de un siglo es ilegal bañarse en el emblemático río parisino debido a la suciedad del agua.

Está previsto que se celebren pruebas de natación de triatlón y maratón en el Sena pero, a pesar de los esfuerzos de la ciudad, en las últimas semanas el agua ha resultado insegura para los humanos, y más limpia otros días. Los Juegos se celebran del 26 de julio al 11 de agosto.