Manila, Filipinas — Lo que debía ser una cena rápida terminó convirtiéndose en uno de los episodios más insólitos del año. Una clienta identificada como Alique Perez denunció a través de redes sociales haber recibido una toalla frita en lugar del tradicional pollo “Chickenjoy” tras hacer un pedido a la reconocida cadena de comida rápida Jollibee.

El incidente ocurrió luego de que Perez solicitara su cena mediante una aplicación de delivery. Al intentar cortar lo que aparentaba ser una pieza de pollo, notó una textura anómala y, al revisar más de cerca, descubrió que se trataba de una toalla de cocina empanizada y frita, servida como si fuera parte del menú.

Denuncia viral en redes

La reacción no se hizo esperar. Perez publicó en Facebook una serie de imágenes que evidenciaban el hallazgo, acompañadas de un mensaje de indignación: “Es tan asqueroso y vergonzoso. Hay una primera vez para todo, ¡y esta fue la peor!”. La publicación se viralizó rápidamente, superando las 87 mil veces compartida en pocas horas, generando una ola de críticas y preocupación por los protocolos de higiene de la empresa.

Respuesta oficial y cierre temporal

Jollibee Foods Corporation, empresa matriz de la cadena, emitió un comunicado en el que atribuyó el hecho a un “error humano” por parte del personal de la sucursal involucrada. Asimismo, anunció el cierre temporal del local a partir del 3 de junio, con el objetivo de revisar sus procesos internos y capacitar nuevamente al equipo operativo.

“Lamentamos profundamente lo sucedido. Reafirmamos nuestro compromiso con la calidad y la seguridad alimentaria”, declaró la empresa, que ahora enfrenta un fuerte impacto en su reputación a nivel local e internacional.

Dudas sobre los controles de calidad

Más allá del incidente aislado, la situación ha encendido una alerta sobre las condiciones sanitarias en algunos establecimientos de comida rápida. La propia denunciante expresó su preocupación en redes: “Esa toalla contaminó el aceite y el rebozado del proveedor, así que no sabemos cuántos Chickenjoys están afectados”, cuestionando si otras porciones también podrían haber sido comprometidas.

Un llamado de atención regional

El caso ha trascendido fronteras y plantea cuestionamientos válidos también en otras latitudes, como Costa Rica, donde el consumo de comida rápida y el uso de plataformas de entrega a domicilio ha crecido considerablemente en los últimos años.

Expertos en salud pública destacan la necesidad de reforzar los controles sanitarios en cadenas de franquicia y garantizar mecanismos efectivos para que los consumidores puedan denunciar irregularidades, así como una respuesta transparente y efectiva por parte de las empresas.

Reputación en entredicho

Pese a que Jollibee aseguró que continuará trabajando para “mantener altos estándares de calidad y satisfacción del cliente”, el daño a la confianza ya está hecho. Lo que parecía una simple cena para llevar terminó revelando serias falencias en los controles internos de uno de los gigantes de la comida rápida en Asia.