Un nuevo estudio internacional advierte que los arrecifes de coral podrían desaparecer de forma irreversible si no se toman medidas urgentes para frenar el calentamiento global. El informe, titulado Global Tipping Points 2025, analiza cómo los sistemas naturales del planeta se acercan a límites críticos que podrían provocar cambios permanentes.
El trabajo fue desarrollado por más de 160 expertos de distintas universidades e instituciones, bajo la coordinación de la Universidad de Exeter en el Reino Unido y con la participación del Instituto de Investigación sobre el Impacto Climático de Potsdam (PIK), entre otros centros de estudio.
Los científicos advierten que los arrecifes de coral de aguas cálidas serían los primeros ecosistemas en cruzar un punto de no retorno, seguidos por otros fenómenos en aumento como el derretimiento acelerado de glaciares, el deshielo de las capas polares, la pérdida de selvas tropicales y la alteración de las corrientes oceánicas.
El documento señala que los efectos del cambio climático no solo tendrán consecuencias locales —como el retroceso de glaciares o la pérdida de ecosistemas costeros—, sino también impactos de alcance global, afectando la estabilidad climática y la biodiversidad del planeta.
Actualmente, el aumento promedio de la temperatura mundial, estimado entre 1,3 y 1,4 grados Celsius, ya supera el límite de seguridad para la supervivencia de muchos corales. Además, otros elementos del sistema terrestre, como el permafrost, las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental, o el giro subpolar del Atlántico Norte, podrían alcanzar su punto crítico con incrementos térmicos ligeramente mayores a 1,5 grados.
Los autores alertan sobre la posibilidad de que estos cambios desencadenen retroalimentaciones naturales que aceleren aún más el calentamiento global. También recalcan que la selva amazónica, una de las mayores reservas de biodiversidad del planeta, podría colapsar antes de lo previsto debido a la combinación del cambio climático y la deforestación.
El estudio concluye con un llamado urgente a los gobiernos y la comunidad internacional para reducir las emisiones y proteger los ecosistemas, antes de que se activen procesos irreversibles que comprometan el equilibrio ambiental global.


