En Costa Rica, las autoridades reportan en promedio dos denuncias diarias relacionadas con extorsiones o amenazas vinculadas a los préstamos conocidos como gota a gota.

De acuerdo con el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), actualmente existen 464 denuncias por este tipo de delito, el cual ha mostrado un incremento en los últimos años.

La modalidad consiste en préstamos informales de dinero con intereses muy elevados. Muchas personas acceden a ellos por no tener opciones en el sistema financiero formal. Aunque los pagos suelen pactarse de manera semanal, las deudas crecen rápidamente hasta volverse insostenibles.

En varios casos, los prestamistas utilizan presiones y amenazas para recuperar el dinero, llegando incluso a enviar cobradores a las casas o centros de trabajo de los deudores.