El pronóstico oficial para agosto, septiembre y octubre anticipa un fuerte contraste regional: mientras el Pacífico perderá precipitaciones, sectores del Caribe podrían recibir hasta un 25% más lluvia.
El fenómeno de El Niño comienza a mostrar con mayor claridad sus efectos sobre Panamá. El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) presentó su perspectiva climática para el trimestre agosto-septiembre-octubre de 2026, en la que anticipa un escenario dominado por temperaturas más altas de lo normal, reducción de las lluvias en buena parte del territorio nacional y una creciente presión sobre las cuencas hidrográficas, varias de las cuales ya presentan condiciones de sequía.
Aunque este período corresponde tradicionalmente a la etapa más lluviosa del año, los especialistas advierten que la persistencia e intensificación de El Niño alterará ese patrón. El calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, sumado a temperaturas superiores a lo habitual tanto en el Pacífico como en el Caribe panameño, favorecerá un ambiente más cálido y seco en gran parte del país durante los próximos tres meses.
Las proyecciones del IMHPA muestran que el mayor impacto se concentrará sobre el Pacífico panameño. Se esperan lluvias entre un 20% y un 45% por debajo de los valores normales en amplias zonas de Chiriquí —excepto las áreas montañosas—, el sur de la comarca Ngäbe Buglé, Coclé, Panamá Oeste, Panamá Centro y Este, la cuenca del Canal de Panamá, el centro y sur de Veraguas y sectores del occidente de Herrera.

Sin embargo, el comportamiento no será uniforme en todo el territorio. El IMHPA prevé un aumento de las precipitaciones de entre 15% y 25% en Bocas del Toro, el norte de la comarca Ngäbe Buglé, las zonas montañosas de Chiriquí, el norte de Veraguas, el occidente de la Costa Abajo de Colón y la comarca Guna Yala.
Ese incremento, advirtió la directora general del IMHPA, Luz Graciela de Calzadilla, también podría elevar el riesgo de inundaciones localizadas, crecidas repentinas y deslizamientos de tierra en las áreas más vulnerables.
Otras regiones, como Darién, Los Santos, algunos sectores de Colón y partes de Herrera, registrarían lluvias dentro de rangos considerados normales, aunque incluso allí podrían presentarse déficits moderados de entre 10% y 15% respecto a los promedios históricos.
El detalle regional del pronóstico refleja esas diferencias. Mientras Bocas del Toro, las zonas montañosas de Chiriquí, el norte de Veraguas y Guna Yala figuran entre las áreas donde se esperan lluvias superiores al promedio, provincias como Coclé, Chiriquí, Panamá, Panamá Oeste y el centro y sur de Veraguas aparecen con escenarios de precipitación por debajo de lo normal.
En Colón el comportamiento será mixto: el occidente de la Costa Abajo tendría lluvias superiores al promedio, mientras el oriente de la Costa Abajo, el centro y la Costa Arriba se mantendrían dentro de rangos normales.
Sequía
La disminución de las precipitaciones se suma a una situación hidrológica que ya muestra señales de deterioro. Entre enero y junio, el IMHPA identificó once cuencas hidrográficas bajo condiciones de sequía meteorológica y otras nueve con riesgo de entrar en esa condición durante los próximos tres meses.
La cuenca del río Pacora es la única clasificada actualmente como “extremadamente seca”, mientras que otras cinco se encuentran en condición “muy seca” y cinco más presentan sequía moderada.
Los embalses también reflejan ese comportamiento desigual. Bayano registra un nivel inferior al histórico y un caudal promedio 37% por debajo de los valores normales para julio. En contraste, Fortuna mantiene niveles cercanos a su promedio histórico con caudales 41,2% superiores, mientras Changuinola I se ubica por encima de sus registros históricos y presenta un caudal 52,4% mayor que el promedio.
Las temperaturas serán otro de los principales desafíos del trimestre. Los modelos climáticos analizados por el IMHPA, junto con la comparación con años análogos como 1997, 2015 y 2023, indican que la temperatura del aire podría aumentar entre 2 °C y 3 °C respecto a los valores normales. En algunas zonas de las provincias centrales, el incremento podría alcanzar hasta 4 °C durante agosto y septiembre.
Ese aumento, combinado con una elevada humedad relativa, hará que la sensación térmica supere ampliamente la temperatura registrada por los termómetros. En Herrera, Los Santos, Panamá Oeste, Coclé, Veraguas y Panamá podrían experimentarse sensaciones térmicas superiores a los 38 °C, mientras que el desglose regional del IMHPA proyecta valores de entre 39 °C y 42 °C para gran parte de las provincias del Pacífico y entre 38 °C y 40 °C para el Caribe occidental.
El informe también anticipa que la canícula —el período seco que suele presentarse dentro de la temporada lluviosa— podría instalarse a inicios de agosto y prolongarse hasta por diez días, principalmente en las provincias centrales, reduciendo tanto el acumulado de lluvia como el número de jornadas lluviosas. Además, entre agosto y octubre predominarán vientos del noreste con velocidades entre 3,6 y 18 kilómetros por hora, consideradas de baja a moderada intensidad.
El escenario está estrechamente ligado a la evolución de El Niño. El IMHPA informó que el país permanece bajo alerta por este fenómeno y que los principales modelos internacionales asignan una probabilidad superior al 95% de que continúe durante los próximos meses.
Incluso, los modelos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estiman una probabilidad superior al 60% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre de 2026 y enero de 2027.
Pese a ello, el instituto aclaró que la temporada de huracanes del Atlántico será menos activa de lo normal y recordó que la probabilidad de que Panamá sea impactada directamente por tormentas tropicales o huracanes continúa siendo muy baja, inferior al 3%.
No obstante, los especialistas advierten que durante octubre e inicios de noviembre no se descartan lluvias intensas asociadas de forma indirecta al paso de sistemas tropicales por la región, especialmente sobre el occidente del país.


