Se trata del primer permiso que concede la dictadura de Daniel Ortega después de las medidas impuestas la semana pasada por el gobierno de Donald Trump.

El régimen de Nicaragua otorgó este martes una nueva concesión minera a cielo abierto a una empresa china, con una superficie de 49.981 hectáreas, en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur, pese a las recientes sanciones de Estados Unidos, según informó en Managua el Diario Oficial La Gaceta.

Se trata del primer permiso que concede Nicaragua después de las sanciones impuestas por EEUU la semana pasada a dos hijos de los dictadores nicaragüenses, Daniel Ortega y Rosario Murillo, un viceministro, otros cuatro individuos y siete empresas mineras, todos involucrados en la extracción y comercialización de oro en el país.

De acuerdo con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, todas estas entidades e individuos “ayudan a la dictadura de Murillo y Ortega a generar fondos y mantener el control político en Nicaragua” y están “involucrados en la incautación forzosa de propiedades de ciudadanos estadounidenses en Nicaragua” vinculadas al sector aurífero.

Nicaragua ha cedido el 8,5% de su territorio a empresas mineras chinas, incluidas áreas protegidas, indígenas y/o afrodescendientes, para la exploración y explotación de minerales metálicos, según denunció la Fundación del Río, dirigida por el ambientalista nicaragüense desnacionalizado Amaru Ruiz.

En su certificación, la Dirección General de Minas de la Procuraduría General de Justicia otorgó a la empresa Nicaragua Zhongwei Minería Grupo S.A., representada en Managua por un ciudadano chino con residencia nicaragüense, la concesión minera para el lote denominado Pio.

Con este nuevo título, el régimen nicaragüense ha otorgado entre 2021 y 2026 concesiones mineras en 75 lotes a 17 empresas chinas que abarcan 1.077.448,49 hectáreas, lo que representa más del 8,5% del territorio nicaragüense, según la Fundación del Río en su informe titulado “Invasión minera china en Nicaragua”.

Tanto organizaciones ecologistas como entidades opositoras han rechazado estas concesiones y exigido la anulación de las licencias.

La Fundación del Río ha documentado que las firmas chinas que operan en Nicaragua son de reciente creación, no cuentan con páginas web y no existen pruebas de que formen parte de empresas que cotizan en bolsas de valores.

Tampoco han presentado credenciales sobre experiencia en el sector minero nacional o internacional, estudios de factibilidad económica ni detalles sobre el monto de las inversiones en el país.

Además, esa ONG ha advertido que “los intereses mineros chinos van más allá, no se limitan únicamente al oro y la plata; también se orientan a la explotación de minerales considerados ‘críticos’”, entre los que se incluyen minerales estratégicos como el cobre y el cobalto, así como el molibdeno, uranio, tungsteno, plomo, zinc, cromo y níquel.

Fuente: Infobae