Las tensiones en Gaza se han intensificado tras un ataque de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) contra el Hospital Europeo de Khan Younis, ubicado en el sur de la Franja de Gaza.

Según fuentes israelíes, el ataque tenía como objetivo eliminar a Mohammad Sinwar, líder de Hamas desde la muerte de su hermano Yahya Sinwar en octubre pasado. El objetivo específico del ataque, según las FDI, era un centro de comando y control subterráneo utilizado por militantes de Hamas.

El impacto de los ataques aéreos afectó el patio del hospital, causando daños significativos y dejando a varias personas atrapadas bajo los escombros, según el Dr. Saleh Al Hams, jefe de enfermería del hospital. Las columnas de humo y polvo que emergieron tras los bombardeos fueron captadas en videos, reflejando la magnitud de la ofensiva.

El ataque contra Sinwar ocurrió poco después de que Hamas liberara al rehén israelí-estadounidense Edan Alexander, en lo que se interpretó como un gesto hacia Estados Unidos. Sin embargo, Israel no mostró señales de detener sus ataques, incluso con negociaciones en marcha en Qatar, donde el presidente estadounidense Donald Trump y su enviado a Oriente Medio, Steve Witkoff, buscan mediar un alto el fuego.

La gente y el tráfico pasan junto a la valla del hospital Nasser en Khan Younis, que fue alcanzado por un ataque israelí al amanecer del martes.

Paralelamente, otro ataque aéreo de las FDI tuvo lugar en el Hospital Nasser, también en el sur de Gaza, dejando fuera de servicio la sala de cirugía y provocando la muerte de dos pacientes. El objetivo aparente era Hassan Eslaiah, fotoperiodista acusado por Israel de colaborar con Hamas. Eslaiah, quien previamente había trabajado con medios internacionales, negó cualquier vínculo con el grupo militante.

Las organizaciones humanitarias han expresado su condena ante estos ataques contra instalaciones médicas, señalando posibles violaciones del derecho internacional. Según el derecho humanitario, los hospitales solo pueden ser atacados si se están utilizando activamente para cometer actos hostiles. Sin embargo, los daños en la infraestructura hospitalaria están afectando gravemente la atención médica en Gaza, especialmente ante la escasez de combustible para los generadores debido al bloqueo israelí, que ya se extiende por 10 semanas.

Mientras tanto, Estados Unidos sigue presionando para lograr un acuerdo de alto el fuego, aunque el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha dejado claro que los ataques continuarán hasta alcanzar un acuerdo concreto.