La historia se escribió a lo grande en el estadio de la semifinal del Mundial sub 20. Marruecos, el equipo que sorprendió por su solidez y organización, logró su pase a la final tras superar a Francia en una tanda de penales que mantuvo a todos los espectadores al borde de sus asientos. El héroe de la noche fue Abdelhakim El Mesbahi, tercer portero marroquí, quien entró como sustituto antes de la tanda y se vistió de héroe al detener el penalti decisivo. Con esa atajada, Marruecos logró el 5-4 final y se convirtió en el primer finalista del torneo, dejando a Francia sin opciones de luchar por el título.

El partido comenzó con un ritmo frenético, como era de esperarse entre dos selecciones de gran calidad. Francia, con su habitual juego dinámico y físico, intentó imponer condiciones desde el principio. Sin embargo, fueron los marroquíes quienes se adelantaron en el marcador gracias a un gol en propia puerta de Lisandru Olmeta, un error que reflejaba la tensión del encuentro. A pesar de este revés, los franceses mantuvieron la calma y comenzaron a generar oportunidades, llevando el partido a un empate gracias a un gol de Lucas Michal, quien empató para Francia en el minuto 59. Con la igualdad en el marcador, todo quedó pendiente para los siguientes 60 minutos de juego y, finalmente, los temidos penales.

El tiempo reglamentario y la prórroga fueron intensos. Ambos equipos tuvieron sus ocasiones, pero las defensas se impusieron. En la segunda mitad, Francia tuvo varias llegadas peligrosas, pero se encontraron con un impresionante trabajo defensivo y un portero marroquí que estuvo a la altura. Marruecos también tuvo sus oportunidades, aunque la puntería no les favoreció, como en el caso de Yassir Zabiri, quien erró un penalti en el primer tiempo, enviando el balón al poste. A pesar de ello, los marroquíes nunca perdieron la compostura, y al final lograron mantenerse firmes para forzar la tanda de penales.

Jugadores de ambos equipos durante el partido | Photo by Javier TORRES / AFP

Jugadores de ambos equipos durante el partido | Photo by Javier TORRES / AFP

La tanda de penales estuvo marcada por la tensión. Francia comenzó lanzando y, aunque Gabin Bernardeaeu y Lucas Michal marcaron sus penales con gran seguridad, la presión creció a medida que los fallos se acumularon. Primero fue Djylian N’Guessan quien erró para los franceses, fallando su penalti a la izquierda del portero marroquí. Marruecos, por su parte, estuvo muy certero: Saad El Haddad y Yassir Zabiri marcaron con precisión, y el gol de Ilias Boumassaoudi puso a los marroquíes con ventaja.

El momento clave llegó cuando Gady Beyuku falló el último penalti para Francia, enviando el balón al poste izquierdo y dejando la puerta abierta para que Marruecos sellara su clasificación a la final.

Francia, que había llegado con grandes expectativas tras una campaña impecable, vio cómo sus sueños de llegar a la final se esfumaban en la lotería de los penales. A pesar del dolor por la derrota, los jugadores franceses ofrecieron una demostración de deportividad, reconociendo el esfuerzo de sus oponentes. Por su parte, Marruecos, el equipo que comenzó como una sorpresa, se ganó el respeto y admiración del mundo entero con su disciplina táctica y mentalidad de hierro.