El magistrado estadounidense, que alcanzó la fama gracias a su programa ‘Caught in Providence’ y fue viral por su compasión, bondad y empatía durante los juicios, ha fallecido de cáncer de páncreas.

El juez Francesco Frank Caprio, conocido como “el juez más amable del mundo”, ha fallecido este miércoles 20 de agosto a los 88 años por un cáncer de páncreas que le fue diagnosticado en 2023, según ha informado su familia a través de sus redes sociales. El magistrado estadounidense, cuyos vídeos en redes tienen millones de reproducciones, alcanzó la fama gracias a su programa Caught in Providence, que seguía su trabajo en un jurado de Providence (Rhode Island) y, posteriormente, se convirtió en una estrella de internet por su compasión, su bondad y su empatía durante los juicios.

“Falleció pacíficamente a la edad de 88 años después de una larga y valiente batalla contra el cáncer de páncreas. Amado por su compasión, humildad y creencia inquebrantable en la bondad de la gente, el juez Caprio marcó la vida de millones a través de su trabajo en los juzgados y más allá. Su calidez, humor y bondad dejaron una marca imborrable en todos los que lo conocían”, ha escrito su familia junto a varias fotos suyas a lo largo de los años en una publicación en el perfil de Instagram del jurista —donde tiene 3,4 millones de seguidores— para anunciar su fallecimiento.

“Será recordado no solo como un juez respetado, sino como un marido devoto, padre, abuelo, bisabuelo y amigo. Su legado vive en los incontables actos de bondad que inspiró. En su honor, esforcémonos por traer un poco más de compasión al mundo. Tal y como él lo hizo todos los días”, concluía el comunicado de la familia de Caprio: su esposa, Joyce, sus cinco hijos, siete nietos y dos bisnietos.

Horas antes de confirmarse la noticia de su fallecimiento, el propio juez pidió a sus seguidores, a través de un vídeo publicado en Instagram, que rezaran por él: “El año pasado les pedí que oraran por mí, y es obvio que lo hicieron porque atravesé un periodo muy difícil. Desafortunadamente, he recaído y estoy de vuelta en el hospital”. Desde su cama en el centro hospitalario, expresaba: “Me dirijo a ustedes una vez más pidiéndoles que me recuerden en sus oraciones. Soy un gran creyente del poder de las oraciones. Creo que el Todopoderoso allá arriba nos está mirando a todos, así que recuérdenme, por favor”.

Caprio nació el 24 de noviembre de 1936 en Providence, Rhode Island (EE UU). Su madre fue ama de casa y su padre se dedicó al comercio de fruta y leche. Sus primeros trabajos incluyeron lustrar zapatos, así como repartir periódicos. Se graduó en Derecho en la Universidad de Suffolk en 1991 —acudía a las clases nocturnas mientras trabajaba dando clase en un instituto—, y en 2016 recibió un doctorado honoris causa en servicio público por la Universidad de Rhode Island.